Cómo saber llevar bien la
tendencia ‘oversize’ (no, no consiste
en comprarte dos tallas más)

Aquí van unos cuantos consejos prácticos para llevar prendas XL sin parecer que te has equivocado de talla

Las tendencias a veces llegan a ser un arma de doble filo: es bastante fácil interpretarlas de manera errónea y acabar pareciendo una ‘fashion víctim’ en el sentido más literal de la palabra. Con la llegada de la tendencia ochentera, sus blazers de cuadros y sus hombreras superlativas –cortesía de Balenciaga– sumado a la nueva fiebre por las prendas vintage, hacerse con la chaqueta de papá varias tallas más grande se ha convertido en una respuesta tan natural como, en muchos casos, errónea.

El desfile de primavera 2018 de Céline predice que la cosa va a ir a más (mucho más) la próxima temporada: gabardinas extragrandes que permiten jugar al layering, chaquetas de vestidos, pantalones cuyo bajo se lleva a ras de suelo, sisas caídas y hombros súper redondeados de forma muy estudiada, volúmenes inesperados al más puro estilo años 40s y puños que llegan más allá de los nudillos. Y todo, con piezas cuyos patrones están milimétricamente pensados para que su acabado resulte XL: no, no se trata de simular ese efecto con prendas de otras tallas.
Una vez aprendido esto –no olvidemos que siempre hay excepciones–, toca repasar algunos consejos para poner en práctica la tendencia oversize de la forma más favorecedora posible.

 

No tienes que abandonar completamente la idea de llevar tus pantalones skinny fit pero entendemos la dificultad de mentalizarnos para adaptarnos a esta nueva moda que va a tener su auge este nueva temporada. Sabemos que te van a encantar por su comodidad y versatilidad por lo tanto se puede lucir unos vaqueros anchos y salir airosa y espectacular de casa. ¡Prueba! No abandones la idea de que esos jeans te puedan llegar a quedar bien. Elige la ocasión y llévalos con unas playeras o remanga el bajo de los mismos y añade un calzado con varios centímetros de tacón. ¿Un consejo extra? Elige un bolso de tamaño XS.

Dícese de aquella prenda cuyas medidas están ideadas para que el resultado parezca oversized. Esa cazadora vaquera soñada parece pertenecer a tu novio pero nada más lejos de la realidad: es más larga de lo normal, sus mangas permiten albergar varias capas de ropa, las sisas se ven claramente caídas pero los puños de la misma no llegan a cubrirte la mano por completo. ¿Extraño? No, es la magia del patronaje bien hecho.

Lucir dos prendas de grandes proporciones en un mismo look puede llegar a resultar muy poco favorecedor –y no, no hablamos necesariamente de mujeres de baja estatura o figuras menos estilizadas–. Si vas a lucir un jersey y unos pantalones de silueta baggy, recuerda ajustar ambas prendas a la cintura mediante cinturones o ese gesto bautizado como ‘half-tuck’ o, lo que es lo mismo, el acto de meter parcialmente la prenda por dentro de la cinturilla del pantalón. Si, además, juegas la baza del jersey rosa –una de las claves del otoño–contrastarás ese exceso de tela con un poco de dulzura.

Cuando el look o nuestro propio sentido de la estética exigen lucir ambas prendas XL en todo su esplendor es cuando toca medir las proporciones al milímetro y tratar de aplacar ese efecto oversized de maneras diferentes. Desde remangar la camisa para dejar asomar unos centímetros de piel a optar por la consabida silueta culotte a la hora de elegir los pantalones, pasando por la elección de accesorios sofisticados y altamente discretos –especialmente cuando la gama cromática se mueve en la escala de los grises y los tonos tierra–.

Llevar un traje de aires masculinos es tendencia pero cuando decimos “aires”, lo hacemos con todas las de la ley. No importa lo sobredimensionados que sean los hombros o lo mucho que arrastres el bajo, si el corte de la cintura, el tiro de los pantalones y las mangas están donde tienen que estar, el efecto XL será más que razonable. Opta por colores neutrales y tonalidades pastel para atenuar el efecto extragrande y no olvides hacer uso de un calzado blanco o nude que alargue visualmente la silueta –especialmente si eres de corta estatura–.

 

Tal y como ocurre con el maquillaje, recargar varias zonas en un mismo look puede no beneficiar el resultado final. Si vas a optar por una camisa o cazadora de grandes dimensiones, trata de amortiguar su impacto luciendo unos pantalones o una falda más estrecha y de tiro/talle alto que marque la silueta de la parte baja del cuerpo. No olvides meter la prenda superior por dentro de la cintura: es la clave para que funcione todo lo anterior.

Ahora vayamos con los accesorios oversize, ¡PENDIENTES MAXIS! Ya no valen medias tintas. Hay que apostar por los excesos y escoger pendientes llamativos que capten todas las miradas. Para contrarrestar esos efectos, en cambio, di sí a la sobriedad en el resto del estilismo. Los pendientes llevarán la voz cantante.

¡ESO TAMBIÉN LO NECESITO!

Y ahora… ¿Qué es lo que necesitas en el armario para poder llevar este estilazo? ¿No será alguna de estas prendas?

 

PANTALÓN PALAZZO

BLAZER PRÍCIPE DE GALES

BLAZER VINAHLA

PANTALÓN VINAHLA

BLAZER AZUL MARINO

CHAQUETA PÚRPURA

LEVITA NEGRA